Tuesday, October 2, 2012

Presente y Futuro de la Industria Argentina

Hoy - 2020

Ya sin superávits gemelos y en el marco de una crisis mundial que golpea fuerte a Europa, pero también a EE.UU. y en menor medida a las economías emergentes, y que adoptó la forma doméstica de control de cambios e importaciones, quedan bajo análisis el modelo de crecimiento aplicado desde 2003 y su empalme con el plan estratégico 2020 de desarrollo industrial

por Rubén Chorny para Mercado


Lo que sobrevendrá al control de cambios
Bernardo Kosacoff, uno de los últimos mohicanos de la camada de intelectuales románticos del desarrollo –junto a Daniel Azpiazu, Hugo Notcheff, Marcelo Diamand, Jorge Schvar­zer y Claudio Katz, entre otros–, no se cansa de repetir que el modelo de industrialización que se puso en marcha en 2003 es lo que más se acercó a aquellos sueños dorados que albergaban desde los años 60.
Viene de publicar en junio con el asesor de la Unión Industrial Argentina (UIA), Diego Coatz, un inventario más que positivo en la revista Plan Fénix de junio último:
“Según datos del Ministerio de Industria –escribieron–, desde 2003 a la fecha en la Argentina el sector fabril creció 92%, el empleo 71% y su participación en el PBI actualmente alcanza 19%, la más alta de la región, por encima de Brasil y México, y superior a países como Estados Unidos (13%), Francia (12%) y España (11%). 
En este contexto, el Gobierno lanzó a principio de año el Plan Estratégico Industrial Argentina 2020, cuyos objetivos son llegar para ese año a duplicar el PBI industrial y las exportaciones de manufacturas de ese origen, avanzar hacia una mayor sustitución de importaciones y seguir bajando el desempleo hasta llegar a una tasa en torno de 5%”.
Pero, pero... Se lamenta, sin afán de crítica, de que en el puerto las grúas bajen del barco automóviles Porsche, y se queden inertes ante la ausencia de los containers que deberían haber traído máquinas y tornillos para completar los procesos fabriles.
Coatz, su socio en el artículo de marras, acaba de poner en palabras esa contrariedad en el 9° Congreso de Economía del Consejo Profesional de Ciencias Económicas: “No sirve una política microeconómica heterodoxa si no hay una situación macroeconómica clara; las dos cosas hay que atacarlas en forma conjunta”. Atribuyó a este desacople que “la mayoría de los sectores industriales sigan con poca integración nacional”.
Entre aquel vigoroso arranque de hace nueve años, incluidos los superávits gemelos fiscal y comercial, y los siete que faltan para la meta establecida en 2020 sonaron las alertas en ambas balanzas poco antes de los comicios que consagraron la reelección de Cristina Fernández de Kirchner.
El Gobierno optó desde entonces por vigilar la caja de divisas: trabó la compraventa doméstica de dólares y demoró las declaraciones juradas de importación.
¿Resultado estadístico? Mejoró 32% el saldo comercial en enero-junio, al juntarse US$ 6.000 millones. ¿El contexto? Fugaron divisas a un promedio de US$ 100 millones diarios y hubo trabas para ingresar insumos industriales.
En el mes en que se celebra el “Día de la industria”, vale la pena reflexionar sobre cómo era el perfil de la industria local hasta hace unos meses, cómo es ahora con restricciones cambiarias y a las importaciones, y mucho más importante, cómo convendría que fuera a finales de la década.

Bernardo Kosacoff
Foto: Gabriel Reig

Visiones contrapuestas
Contemporizador, Ricardo Delgado, director de Analytica y reciente expositor en el seminario de economía en Económicas de UBA, sobre “Políticas para superar la crisis de endeudamiento soberano”, organizado por la Asociación Argentina de Economía Política, en el que estuvieron la Presidenta y el premio Nobel Joseph Stiglitz, prefiere rescatar que “la recuperación industrial ha sido muy significativa y durante cuatro o cinco años, desde 2000, ha sido el sector más dinámico de la economía, tanto en la generación de empleo como de aporte al producto bruto en la oferta”.
Tanto que ahora “casi no hay capacidad ociosa, ni elevado desempleo y los salarios en dólares llegaron a un punto que hasta empiezan a hacer crujir las estructuras de costos en varios sectores, lo cual abre una etapa diferente, en términos de crecimiento, desde el sector productivo”, explica.
Un balance diametralmente opuesto sobre el modelo de industrialización que, según él, lleva implementados 10 años (2002-2012) realiza el director de la Escuela de Economía Francisco Valsecchi de la Universidad Católica Argentina, Ernesto O’Connor: “Ha sido de integración limitada con el mundo y de escasa articulación de las cadenas productivas. Retrocedimos al sexto lugar en Latinoamérica como destino de la inversión extranjera directa (IED) global, con montos acotados, y la internacionalización de empresas e industrias no ha sido la característica central, en un modelomercadointernista y muy proteccionista”, afirma.
Interpreta que “la menor IED implica menor competitividad, menor transferencia de tecnología y de management de punta”.
Continúa evaluando que “la articulación entre la industria, los insumos, las materias primas, la I+D (INTA e INTI) y la educación ha sido escasa. Las manufacturas de origen industrial tuvieron políticas públicas favorables, pero poco eficientes y poco modernas (subsidios, créditos blandos, protección arancelaria), y, como en el pasado, se financiaron con transferencias del sector transable más competitivo, el de las manufacturas de origen agropecuario y los recursos naturales. Otra característica es que se promovió la industria manufacturera en base a precios de materias primas muy inferiores a los internacionales, generando una competitividad temporaria y ficticia”.

Luis Dambra
Modelo, ¿sí o no?
Economista de Cedes y autor de un reciente libro sobre el desarrollo argentino del siglo 21, José María Fanelli directamente no cree que haya habido un modelo de desarrollo industrial. “Sí hubo un incremento en el tamaño de la industria, de la mano del fuerte crecimiento económico y de las exportaciones a Brasil. Estos factores de impulso están hoy en peligro: el crecimiento es menor y la competitividad industrial en el Mercosur se está resintiendo debido a la evolución del tipo de cambio real y los costos internos medidos en dólares”, sintetiza.
Traza sin embargo una línea en 2007. Hacia atrás tilda de espectacular el crecimiento y hacia adelante “empezamos a vivir por encima de lo que teníamos en términos de capacidad ociosa. Nadie quiere entender que es mejor crecer a 4,5% anual durante 20 años en vez de crecer a 7% algunos años”, dijo.
Agrega que “hace cinco años “se amesetaron las exportaciones, salvo las industriales por Brasil; en términos del empleo, el único que generó puestos de trabajo fue el sector público, y en la balanza comercial energética, tenemos un desastre”, destacó.
Como resultado de este proceso, “el superávit de cuenta corriente, que fue espectacular, desapareció en 2011, “ sin que hubieran desaparecido los altos precios de la soja ni la fortaleza de China. Más aún, se evaporó “en el pico de nivel de actividad y de términos de intercambio”.

Ricardo Delgado
Innovación escasa
Estudioso en desafío de la innovación desde la dirección ejecutiva en Investigación y Desarrollo que ejerce en la escuela de negocios de la Universidad Austral, Luis Dambra reconoce como vaso medio lleno que “el Gobierno tiene una visión industrialista, contrariamente a lo que pasó en los 90 con Menem, y desea aumentar el PBI generado por la industria en un valor desafiante”. Y como medio vacío que “el crecimiento se plantea a partir de darle mucho peso a la sustitución de importaciones, lo cual puede ser válido a corto plazo, pero a mediano plazo las consecuencias son nefastas: pérdida de competitividad de toda la economía. Tendremos productos de baja calidad, poca innovación y alto costo, es una receta vieja y que ya ha sido probada y nunca da resultados positivos”.
Su opinión es que debería haberse partido desde el aumento de las exportaciones de mayor valor agregado basándose en la innovación y que, en vez de haberse generado el plan por el Ministerio de Industria, para ello “habría que aumentar y alinear los fondos que administra la cartera de Ciencia y Tecnología con las necesidades de desarrollar una industria de mayor valor agregado. Convengamos que la cartera administra alrededor de 0,49% del PBI, cuando Brasil ya está en 1% y Chile en 0,7%. Sin ciencia y tecnología intensivas, el plan 2020 es solo un golpe de efecto”.

Fernando Grasso
Protección versus competencia
El vicepresidente de la Sociedad Internacional para el Desarrollo y economista de UBA, Fernando Grasso, exhorta a que “luego de décadas de desarticulación productiva, necesitamos integrar a los diversos eslabones en forma sistémica, no solo productiva, sino también tecnológicamente. No se trata de producir todo y no importar nada, sino de buscar un funcionamiento “biológico” del sistema productivo nacional”, sostiene.
Dambra también advierte que, a largo plazo, no se puede sostener a una sociedad protegiendo in eternum a industrias que en un tiempo prudencial no demuestren ser competitivas. “Debemos concentrarnos en las que demuestren ser innovadoras y competitivas y desde ya no agredirlas con una catarata de controles y regulaciones que hacen imposible invertir y desarrollarse”, enfatiza.
Fanelli añade al respecto que el intervencionismo del Gobierno sigue agregando factores de incertidumbre: “Básicamente ahora es más difícil predecir el valor futuro del tipo de cambio real, que es una variable vital para los exportadores. Normalmente es difícil anticipar el valor del tipo de cambio real, porque está influido por shocks externos de precios y de demanda, pero ahora se agregó la necesidad de predecir cómo será la conducta del Gobierno en cuanto a la intervención en el mercado”, indica.
Delgado recuerda en este aspecto que “está asumido por todos que este año las medidas de control de cambios seguirán existiendo”, aunque aclara que también es cierto que, a diferencia de dos o tres meses atrás, por el lado de las importaciones empezaron a haber flexibilizaciones”.
Augura que las restricciones, hoy muy fuertes, en el mercado de cambios en particular, van a descomprimirse en la medida en que la situación internacional no se desequilibre, la soja siga en estos niveles y la cosecha del año que viene, como todo parece indicar, mejore.
Prescindiendo de los actuales controles cambiarios, O’Connor denuncia problemas estructurales en el modelo productivo, como la concentración de exportaciones (62% a destinos de bajo requerimiento de competitividad, como los latinoamericanos, así como el bajo volumen relativo global a escala de industria argentina y, por ende, pocas economías de escala. Enumera: “atraso cambiario, exportación a dólar oficial, alta inflación, menor demanda interna, presión de costos (insumos dolarizados blue, salarios, escasez de repuestos por cierre de importaciones), cierre de mercados externos por represalias comerciales ante el proteccionismo argentino de 2012. Estos factores se resuelven solo con un cambio de modelo y sinceramiento de precios”.

José María Fanelli
El Estado está
Grasso celebra el espíritu de las intervenciones estatales que se llevaron a cabo como “una búsqueda de la recuperación de determinados roles que nunca debieron ser quitados de la esfera pública, ya sea en acciones de regulación como en sectores claves de la aeronavegación, en materia energética, de administración de las rentas del suelo y la explotación de los recursos naturales”.
La experiencia local e internacional demuestra que, en estos ámbitos, el rol del Estado es irremplazable como impulsor del desarrollo tecnológico, productivo y de una mejor distribución del ingreso. La articulación público-privada potencia el accionar de cada uno por separado y, también, la obtención de resultados positivos.
En la misma dirección, Delgado reivindica el papel que desempeñan los mecanismos oficiales de créditos subsidiados que, como el del Bicentenario, el famoso 5% que los bancos tienen que ofrecer a las Pyme, fondeos de Anses destinados al sector, que están a mano y funcionan, en la inversión privada, que si bien no van a generar unboom, sí van a revertir este proceso de caída que se ha dado en el primer semestre.
Cree también que “las inversiones van a salir de la propia generación de recursos internos, de los pesos que los argentinos vayan de alguna manera acumulando. Hay una situación paradójica: una fuerte liquidez en pesos ante la veda para comprar dólares, y esto en algunas empresas, sobre todo medianas, que ven ahora un horizonte más calmo, empieza a generar la pregunta de qué hacer con los pesos y decidir entonces invertir”.
Vaticina una etapa de crecimiento mucho más bajo del que traíamos en las épocas doradas de las tasas chinas, “pero no vamos a entrar en zona de riesgo”. Y pone de manifiesto que hay una recuperación en ciernes en cuanto Brasil empiece a dar señales a partir del último trimestre de este año.
Por su parte, Grasso prende una vela porque las altas cotizaciones de las materias primas se conviertan en factores complementarios, facilitadores, de un proceso nacional de desarrollo para países como el nuestro.
“No solo tenemos una importante disponibilidad de estos recursos, sino también capacidades empresarias y de mano de obra para transformarlos en productos de alto valor agregado. Muchos de los países que hoy son desarrollados enfrentaron limitantes como el escaso financiamiento disponible para transformar sus estructuras productivas e industrializarlas. Pero en la Argentina este factor es menos restrictivo porque nuestra producción primaria permite generar importantes flujos de ahorro interno y, a partir de su alto precio en los últimos años, también externos, aportando divisas”, señala.
Subraya que tanto la agricultura, como la minería y el potencial energético de nuestro país son enormes fuentes de oportunidades y que la discusión entonces pasa por cuáles son los instrumentos que permiten canalizar dicho ahorro y estas oportunidades hacia el desarrollo de las cadenas de valor y las actividades que requieren mano de obra calificada, que generan desarrollos e innovaciones tecnológicas, etc. Y que es importante comprender que la explotación de recursos naturales y la actividad industrial son perfectamente articulables y no constituyen un antagonismo en sí mismo.

Diversificación
Fanelli directamente defenestra la diversificación de la estructura productiva. “Esto lo analizo en detalle en mi libro sobre la Argentina y el desarrollo en el siglo 21. Pero se puede ejemplificar de manera rápida: hasta 2010, la Argentina tenía un gran superávit comercial en soja y uno menor en energía que le servía para financiar un gran déficit en la industria. Esto cambió: ahora tenemos también déficit en energía. Entre el superávit energético de 2003 y el déficit de 2011 hay una diferencia de US$ 11.000 millones. ¿Podríamos financiar esto si la soja no estuviera entre US$ 500 y 600 la tonelada? La respuesta es: ¡no!”
Extrae como conclusión que “estamos cambiando la bonanza en soja por energía. Si terminar cambiando un recurso natural por otro es diversificar la matriz productiva, deberíamos revisar nuestro uso de la palabra “diversificar”.
E insta a encarar el desafío de cambiar el superávit en recursos naturales por bienes de capital, infraestructura y acumulación de conocimiento para generar valor agregado en la industria y en los servicios sofisticados. “Ese desafío está tan pendiente hoy como hace 10 años”, dispara.
Mirando hacia adelante, Kosacoff se inclina por “transitar del actual patrón de especialización a uno de desarrollo industrial con mayor grado de integración nacional, pero que al mismo tiempo haya mayor participación de la generación de bienes con más valor agregado, diferenciación, mayor capacidad de desarrollo de procesos tecnológicos endógenos y con un requerimiento permanente de la calificación de los recursos humanos”.
O’Connor advierte que para 2020 falta mucho, y que ya conviven déficits gemelos (fiscal consolidado y de balance de pagos), brecha cambiaria de 40% con alta inflación. “Como en la universidad, para aprobar la materia Crecimiento y Desarrollo, se debe tener aprobado Macroeconomía previamente”, redondea.
En cambio, a Delgado la que considera ambiciosa meta de 2020 le inspira recurrentes reflexiones: “Hace mucho que vengo pensando en que no hay que entrar en falsos dilemas como si concebir la industria argentina sin devaluación; y aunque en algunos casos pueda ser cierto, para evitar esas fluctuaciones habría que saltar el laberinto por arriba, como decía Borges, y empezar a pensar en el financiamiento como un motor, undriver importante de la competitividad del sector industrial”.
Y remata recomendando que “el Gobierno debería hacer un esfuerzo muy grande seleccionando, mirando proyectos, apoyando desde ese lugar”, pero para que el financiamiento sea viable, prioritariamente, tendría que “empezar a dar algunas señales más generales, más macro desde el punto de vista económico, de que la inflación comenzará a bajar”.
Ignacio de Mendiguren

No puede ser que la mejor política sea la no política
El presidente de la Unión Industrial Argentina apuesta a la mejoría de los indicadores en el segundo semestre y prefiere dedicar “cada segundo a dar marco de contención y crecimiento a toda iniciativa que nos acerque al país industrializado que siempre soñamos”.

Ignacio de Mendiguren
Foto: Gabriel Reig

Los teléfonos del titular de la UIA están al rojo vivo, mucho más que sus orejas, receptoras de un creciente escozor fabril en medio de paritarias que atizan costos y de trabas importadoras y cambiarias.
Pero Ignacio de Mendiguren mantiene la calma y se esperanza en mejores vientos que podría traer el repunte que trasuntan los indicadores del segundo semestre, principalmente, a través de una mejor performance de Brasil.
Protagonista del elenco que piloteó la salida de la convertibilidad en 2002, está hoy por hoy extremadamente pendiente de que avatares de la política no resientan las relaciones entre la cúpula industrial y la Casa Rosada, como sucediera cuando Héctor Méndez (su antecesor) presidía la entidad.
Opta por la positiva: “La agenda de la industria, como la de la UIA, está abierta y en constante reconfiguración. Es en el terreno de la escucha y el diálogo donde se diagraman las iniciativas superadoras para llegar a 2020 con la puesta en valor y potenciación de todas las fortalezas de nuestro sector”, sostiene.
Y cada respuesta durante la entrevista concedida a Mercado se ciñe a esa premisa:

–El control de cambios e importaciones más allá de este año ¿hará que se replantee el modelo de desarrollo industrial en curso, y de­sem­bocará en una modificación de los precios relativos?
–Lo que hoy pasa con el dólar no es nuevo. No solo responde a cierta desconfianza de nuestra moneda como reserva de valor, sino que es de carácter estructural. Sin ir más lejos, la Argentina incorporó 13 ceros a su moneda, Brasil 12 y Ecuador directamente la eliminó. Incluso hace 10 años muchos sectores pregonaban que la Argentina debía renunciar a su soberanía monetaria: discutíamos la dolarización. 
El problema radica en una matriz productiva que continúa estando desintegrada y que presenta una pesada herencia, muy dependiente de importaciones de productos con un alto valor agregado y de exportaciones de commodities por sobre las exportaciones de productos manufacturados.
–¿Tiene límites la política en curso de sustituir importaciones para proteger empleos y divisas, o en algún momento habrá que pasarla por el filtro de la competencia internacional?
–La amenaza de restricción externa que enfrentábamos a fines de 2011 disparó una batería de medidas tendientes a morigerar un potencial problema en la cuenta corriente nacional. Ahora la clave sería fijar metas claras y períodos determinados que propicien entornos competitivos para las firmas locales y que se desarrollen proveedores locales que fortalezcan los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante.

Reindustrialización
–¿El desarrollo de Pyme debería apuntar a la integración de industrias fuertemente importadoras, como la automotriz y la electrónica?
–Puntualmente algo se ha hecho, como la producción de algunos motores para algunas terminales automotrices, la provisión de algunas autopartes de metal o de plástico. Lo mismo ha ocurrido con la producción de heladeras, lavarropas y microondas en lo que es línea blanca. Es evidente que esto no alcanza para revertir el déficit de manufacturas de origen industrial, pero es importante recordar que venimos de 25 años de desindustrialización, de pérdida de capacidades productivas y que recuperarlas no es ni inmediato ni simple. 
No debemos dejar de tener en cuenta que el mundo ahora es mucho más complejo que hace 15 o 20 años. El avance de la globalización y el crecimiento de la producción de componentes en China hacen a esta situación aún más difícil.

El rol del Estado
–¿Cómo ven la intervención que ejerce el Estado en la economía?
–Desde mi asunción como presidente en la UIA, venimos destacando que son pocos los que hoy pregonan por un Estado ausente. Pero la clave no es solo tener un Estado que intervenga, sino que sea inteligente, que regule conflictos e induzca el desarrollo a través de políticas públicas activas consistentes, eficientes y sostenidas en el tiempo. En este caso, debe participar invirtiendo e induciendo a la inversión privada en áreas estratégicas como la petrolera, la energética. Es importante que sea un proceso bien estructurado y conducido para evitar lo que Marcelo Diamand llamó “el péndulo argentino”. No podemos volver a los tiempos en que el Estado estaba ausente y la mejor política era la no política.

El caso automotor
Alrededor de dos de cada tres autos fabricados en la Argentina se exportan y, sin embargo, a medida que aumentan la producción y las ventas (locales y al exterior), crece el déficit de la balanza comercial del conjunto del sector. La balanza automotriz (autos más autopartes) pasó de un déficit de US$ 2.231 millones a un superávit de US$ 808 millones entre 1999 y 2002. Pero ya en 2003 volvió a caer en un déficit (de 420 millones) que creció hasta alcanzar el año pasado US$ 6.000 millones. Por su parte, la balanza comercial de manufacturas industriales viene dejando un déficit cada vez mayor: hace nueve años era de US$ 4.400 millones y el año pasado superó los US$ 32.424 millones
Según el Centro de Estudios de la UIA (CEU), la industria automotriz junto con la del sector de minerales no metálicos (vinculado a la construcción) y la alimentación resultaron las más castigadas por la parálisis productiva del primer semestre del año.
La actividad en las fábricas de autos y componentes registró una reducción interanual de 24,4 %, debido a una fuerte caída en las exportaciones (fundamentalmente a Brasil) y a una base de comparación elevada.
La explicación que da el presidente de la Unión Industrial, Ignacio de Mendiguren, es que el sector “está fuertemente integrado con Brasil, dado que entre 60% y 70% de los automóviles producidos en la Argentina se colocan en este país, en tanto importamos un importante volumen de autopartes, dada la configuración de la cadena de valor regional. Como la única forma de modificar esta relación sería generando más autopartistas en el país y con mayor agregación de valor, se están llevando adelante con dificultad algunas iniciativas de desarrollo de proveedores de las terminales automotrices, aunque todavía no es suficiente”.

Valor agregado
El jefe de la Unión Industrial asegura que “continuamos luchando por agregar más valor a la producción, no solo porque genera más empleo de calidad, sino porque permite ingresar más divisas al país. Por ejemplo: un kilo de fideos vale seis veces más que un kilo de trigo”.
Monitorea asimismo la marcha de la diversificación de la matriz productiva: “Tenemos una industria farmacéutica y farmacológica en la frontera técnica del conocimiento, que cuenta con más de 35 institutos de investigación en biociencias. Somos fabricantes de bienes de capital y maquinaria agrícola de última generación. La industria alimenticia argentina figura en los primeros puestos de exportación a escala mundial. Producimos insumos básicos que se exportan a 60 países, que abarcan la siderurgia, el aluminio y la cadena petroquímica, entre otros. La industria audiovisual de nuestro país es la cuarta exportadora mundial en formatos televisivos. Contamos con miles de Pyme metalmecánicas, madereras, textiles, plásticas, gráficas, autopartistas, alimenticias, químicas, distribuidas en todo el territorio del país, con una industria que da trabajo formal directo a más de 1.300.000 argentinos”.
Pone asimismo como ejemplos al software y servicios informáticos, que creció fuertemente entre 2003 y 2011, más de 250% en volumen facturado en dólares y 238% en materia de empleo, con más de 70.000 empleados. En biotecnología también se lograron importantes avances de la mano de la conformación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, sobre todo en lo vinculado a la producción de materias primas biotecnológicas, con el desarrollo de plantas y animales transgénicos. También hubo algunos desarrollos en energías alternativas. Pero es como siempre mencionamos: se han hecho cosas, pero falta mucho”.

Thursday, September 27, 2012

5 Lessons for using Open Innovation to Maximize the Wisdom of the Crowd
by Pascal Finette
Forget the idea of a lone inventor coming up with a genius idea in his garage. The future of innovation is in the crowd, and by using a big group’s best ideas, you can find the best way to solve any problem.

Whether you like it or not, competition today is fierce. And it’s only going to get fiercer. Where the old battleground was price and efficiency, the new one will be innovation and time to market. The tech startup world has Eric Ries’s Lean Startup movement, which teaches us how to be fast (and iteratively build a product which consumers love, the fabled "market fit"). But it doesn’t tell us a lot about innovation.
Innovation has been studied for as long as economists have tried to make sense of the modern organization. The quintessential question centers around the weird black box with the ominous label "creativity".

Today everybody seems to try to emulate the genius of Steve Jobs, not realizing that he’s the outlier. But there is a different way, a way that has brought us many breakthrough inventions in fields as far reaching as technology, sports, and medicine. That way is open innovation.

Being open fundamentally changes the game. Combine two insights, one from Bill Joy of Sun Microsystems, who stated in 1990 that, "No matter who you are, most of the smartest people work for someone else," with an observation from Karim Lakhani, professor at Harvard Business School some 15 years later that, "Most innovation efforts suffer from lack of initial variety and number of approaches." When you bring these insights together it immediately becomes clear that you have to do things differently: You have to create alongside your customers, because you can’t rely on a robust outcome of your in-house innovation process.

One of the most obvious examples of open innovation is Mozilla and the Firefox web browser, now used by a quarter of the world’s online population and responsible for dragging the Web out of the innovation gap in the late 2000s. But also consider other feats of open innovation: snowboards, mountain bikes, surgical instruments, and many other technological inventions and breakthroughs which are right at the center of our lives today.
The fundamental idea is simple: Instead of following the "lone inventor in a garage" model, which more often than not doesn’t work because the result is highly accidental, you invite your community into the innovation process. You listen, observe, engage, discuss, and ultimately create together. This helps you overcome the two fundamental challenges. You suddenly have a deep talent pool and you get significantly more initial approaches.
This all sounds good. But being open is also a fundamental shift in the way you do business. One that is scary (at best) for the established player and daunting for the incumbent. The following five tips will hopefully make it easier to embrace the wisdom of your consumers in creating a better product.

1.- SUPERIOR PRODUCTS MATTER

If your aim is not to create something that is vastly superior, nobody will care. This is true enough for your employees, but it certainly is true for a community. Nobody wants to spend time and energy on something that is incrementally better at best. When Mozilla created Firefox it revolutionized the way we browse the Web--many of these inventions are now common and standard across all browsers (tabs, the search box, pop-up blockers, and many more). People don’t care about me-too products. They deeply care about people and things that change the world.

2.- PUSH (MOST) DECISION MAKING TO THE EDGES

You have to learn to let go. Allow your community to make decisions on their own. This is not the place for micro-management. This is the space where you create a meritocracy and push most of your decision making out to the edges.

3.- COMMUNICATION IS KEY

Your communication needs to be inclusive. You can’t expect your community to do anything if they don’t have the full picture. This means that all your communication must be open by default: Use public mailings lists, have your water cooler discussions on chat channels, and generally make sure your communication is reusable. Otherwise you create a system of insiders and outsiders, which doesn’t work.
4.- MAKE IT EASY

It must be trivially easy for your community to engage with you and help. This can take many forms, from links to public forums which are sprinkled across your website to pages which clearly explain how someone can become part of your community and which tasks they can take on. Make sure you offer forms of engagement that fit people with different skills as well as different time commitments.

5.- COMMUNITIES ARE NOT MARKETS; MEMBERS ARE CITIZENS

This is fundamental. You must understand that your community is not a market. It’s not something outside of your walls. People in your community are citizens. Treat them right, invite them in, and you will become so much stronger. You are your community. Your community is you.
I encourage you to try this out. If it sounds too scary, try it with a smaller project. Give people some (a lot) of leeway. And let them (and thus you and your company) flourish. There is no doubt in my mind that--with the exception of a few outliers that you could never count on becoming--the future belongs to those who embrace open.

Fuente: FastCompany

Wednesday, September 26, 2012

The Geography of Poverty

Working out how to help the World’s Poorest depends on where they live

WHERE do the world’s poor live? The obvious answer: in poor countries. But in a recent series of articles Andy Sumner of Britain’s Institute of Development Studies showed that the obvious answer is wrong*. Four-fifths of those surviving on less than $2 a day, he found, live in middle-income countries with a gross national income per head of between $1,000 and $12,500, not poor ones. His finding reflects the fact that a long but inequitable period of economic growth has lifted many developing countries into middle-income status but left a minority of their populations mired in poverty. Since the countries involved include giants like China and India, even a minority amounts to a very large number of people. That matters because middle-income countries can afford to help their own poor. If most of the poverty problem lies within their borders, then foreign aid is less relevant to poverty reduction. A better way to help would be to make middle-income countries’ domestic policies more “pro-poor”.
Now Mr Sumner’s argument faces a challenge. According to Homi Kharas of the Brookings Institution and Andrew Rogerson of Britain’s Overseas Development Institute, “by 2025 most absolute poverty will once again be concentrated in low-income countries.” They argue that as middle-income countries continue to make progress against poverty, its incidence there will fall. However, the number of poor people is growing in “fragile” states, which the authors define as countries which cannot meet their populations’ expectations or manage these through the political process (sounds like some European nations, too). The pattern that Mr Sumner describes, they say, is a passing phase.
Messrs Kharas and Rogerson calculate that the number of poor in “non-fragile” states has fallen from almost 2 billion in 1990 to around 500m now; they think it will go on declining to around 200m by 2025. But the number of poor in fragile states is not falling—a testament both to the growing number of poor, unstable places and to their fast population growth. This total has stayed flat at about 500m since 1990 and, the authors think, will barely shift until 2025. As early as next year, the number of poor in what are sometimes called FRACAS (fragile and conflict-affected states) could be greater than the number in stable ones. That would imply something different to Mr Sumner’s view: instead of being irrelevant to poverty reduction, foreign aid will continue to be vital, since fragile states (unlike middle-income ones) cannot afford to help the poor but instead need help themselves.
Can these two accounts be squared? It is worth noting that there is a group of countries that are both middle-income and fragile. This group, sometimes called MIFFS (middle-income fragile or failed states), includes Iraq, Nigeria, Pakistan and Yemen—all large, populous places. In 2011 Geoffrey Gertz and Laurence Chandy, also of Brookings, calculated that almost a fifth of people living on less than $1.25 a day are citizens of MIFFS. So there are almost 200m poor people in middle-income and fragile states, who appear in the accounts of both Mr Sumner and Messrs Kharas and Rogerson. Because of this overlap, it is possible to argue both have a point and are just using different labels.
There is another explanation for the differences between them: Mr Sumner is describing the present-day situation and Messrs Kharas and Rogerson are forecasting what might happen in 2025. The trouble is that Mr Sumner has also produced forecasts, in his case for 2020 and 2030, and they are strikingly different. He agrees with Messrs Kharas and Rogerson that, as middle-income countries take more people out of poverty, the proportion of poor people who live in poor countries must rise. But this increase is much less on his calculations than on theirs. Mr Sumner estimates that by 2020 the share of the world’s poor in today’s poor countries will increase only from 20% to 40%; even by 2030, there would still be roughly equal shares of the poor in today’s poor and middle-income countries. Given that some of today’s poor countries will be middle-income ones by 2030, he reckons it is possible that only a third of all the world’s poor will be in countries called low-income then. In contrast, Messrs Kharas and Rogerson think the majority of the poor will be in fragile states in 2025.
The gap between the forecasts also reflects differences in assumptions. Some of these differences invite caution. The calculations by Messrs Kharas and Rogerson, using IMF data, seem to imply there will be hardly any poor people left in India and Indonesia in a few years, which seems unlikely. Using different assumptions, Mr Sumner forecasts that by 2030 the number of people in poverty could fall by anywhere between 600m and 1.6 billion, an enormous margin of error. “Any estimate of 2030 poverty, including ours, depends hugely on growth estimates for a few big countries…so I’d take all of them with oceans of salt,” warns one of Mr Sumner’s co-authors, Charles Kenny.
Income or politics?
That said, the two accounts do reflect different and important ways of thinking about poverty. One, Mr Sumner’s, focuses on income and says the big dividing line lies between poor and middle-income countries. The other, associated with Messrs Kharas and Rogerson, focuses more on politics; its dividing line is between fragile and stable countries. If Messrs Kharas and Rogerson are right, aid donors need to concentrate on governance and try to move countries from the fragile to the stable category—a daunting task. If Mr Sumner is right, the role of donors should probably be to work with local governments in middle-income countries to ensure benefits from public spending are equitably distributed to the poorest, wherever they may live.
Fuente: The Economist

Tuesday, September 18, 2012

ESTRATEGIAS PARA EL CAMBIO

ENTREVISTA RADIAL EN FM CULTURA 97.9 MHZ


Estimados Colegas y Amigos

Para aquellos que no han podido escuchar el Programa Radial y deseen hacerlo, les adjunto el link correspondiente: http://db.tt/TMH5Qjp4

Asimismo, Me es grato informarles que, a partir del próximo 21 de Octubre de 2013 daremos inicio a la cursada de:
  1. Programa Ejecutivo en Pensamiento Estratégico
  2. Programa Ejecutivo en Management Estratégico
  3. Programa Ejecutivo en Gestión del Cambio
  4. Taller de Estrategias Efectivas para Escenarios Turbulentos
que podrán ser cursados independientemente uno del otro, y sin orden preestablecido,
  • en UTN (Universidad Tecnológica Nacional)
  • IN COMPANY.
Además, con la realización independiente de cada uno de los Programas Ejecutivos y/o el Taller en UTN, Universidad Tecnológica Nacional, el alumno podrá obtener los créditos necesarios para certificar el MEyGC - Curso Universitario en Management Estratégico y Gestión del Cambio.

Adjunto archivo pdf independiente de cada uno de los Cursos, con todos los detalles.

Quedando a entera disposición ante cualquier duda o inquietud (datos de contacto en pie de firma), y esperando contar con vuestra grata presencia, les saludo muy cordialmente

Quiero desde lo personal y profesional agradecer la cordialidad de los responsables del multipremiado Programa "Sanata Farolera" (FM Cultura - 97.9 MHZ - Miércoles de 21 a 22 horas, http://sanatafarolera.wordpress.com/2012/09/15/programa-20-12912-invitado/ )  quienes, además de honrarme con tan sentida invitación, me hicieran sentir tan a gusto, "como en casa"...

Quedando, como es habitual, a entera disposición de todos ustedes, les saludo muy cordialmente


Dr. Miguel Angel Medina Casabella, MSM, MBA, SMHS

CEO at MANAGEMENT SOLUTIONS GROUP LatAm
Postgraduate Career Director & Professor

Universidad Tecnológica Nacional
Founder & ViceChairman, GWAA LatAm Chapter
Former Coordinator & Professor, HSML Program for LatAm
The George Washington University
Work Phone: ( 0054) 11 - 3532 - 0510
Mobile Phone (Domestic): ( 011 ) 15 - 4420 - 5103
Mobile Phone (Int´l): ( 0054) 911 - 4420 - 5103
Skype: medinacasabella


Monday, September 17, 2012

Ranking: las 10 Empresas Globales que más ganan en medio de la Crisis Mundial

Fortune publica anualmente una lista de las 100 Empresas Globales con mayor crecimiento en sus ingresos

Nótese que, con excepción de Apple, las otras 9 Compañías no forman parte de las llamadas "tradicionales" o "popularmente" conocidas

Silver Wheaton, una empresa dedicada a comprar plata para revenderla a las empresas que la utilizan en la fabricación de sus productos, se ubica en el primer lugar de la lista. Con ventas récord en los dos primeros cuatrimestres, está pasando por su mejor año, desde que fuera fundada en 2004. Ha obtenido ingresos por US$771 millones y beneficios por US$ 575 millones, con un crecimiento de 76% en ingresos y de 340% en beneficios netos.

En segundo lugar se ubica Cirrus Logic, empresa dedicada a la fabricación de chips de audio y proveedora de Apple. Gracias al aumento en la venta de teléfonos inteligentes y otros productos personales de audio, las acciones de Cirrus han duplicado su valor en este año. Esta empresa texana también fabrica circuitos integrados para la industria de la energía. Con ingresos por US$427 millones en lo que va del año, ha obtenido beneficios netos por US$88 millones.

La china Baidu (“cien veces”), un motor de búsqueda de Internet competencia de Google, se ubica en el tercer lugar. Baidu concentra 79% de las acciones del mercado de motores de búsqueda en China y recientemente se ha sumado como opción en los iPod e iPad en China, país que representa el mayor mercado mundial. Al igual que Google, las mayores ganancias de Baidu provienen de la publicidad en búsquedas por Internet. Con ingresos por US$2.571 millones, obtuvo beneficios netos de US$1.173 millones.

Otra empresa americana, Holly Frontier, se ubica en el cuarto lugar. La empresa dedicada a la refinación de petróleo es resultante de una fusión entre Holly Corp y Frontier Oil, en 2011. Sus beneficios provienen de haber comprado materias primas a bajo costo y haber comercializado el crudo dentro del territorio americano. Este año su facturación ha aumentado 51% y sus ingresos netos 93%. Ha facturado US$18.045 millones, con ganancias netas de US$1,180 millones.

HFF, empresa estadounidense dedicada al negocio inmobiliario, se ubica en el quinto lugar con un crecimiento de ingresos netos de 341%. A pesar de que el negocio inmobiliario no está boyante en el país, está empezando a reactivarse. HFF “líder en el negocio inmobiliario comercial y en mercado de capitales”, ha obtenido un crecimiento de 45% en el volumen de sus productos, que incluyen colocación de deuda, financiación estructurada, inversión bancaria y servicios de asesoramiento. HFF anunció un incremento de 24% en su facturación en el primer cuatrimestre, comparado con el del 2011. Facturó US$265 millones, con beneficios por US$39 millones.

En el sexto lugar se ubica Lululemon Athletica, empresa dedicada a la venta de indumentaria para hacer yoga, con un crecimiento de 45% en su facturación y de 81% en sus ganancias. La empresa original de Vancouver, ha apostado al sistema de franquicias y ya tiene 180 locales en Canadá, USA, Australia y Nueva Zelanda. Con una facturación de US$1.100 millones, ha obtenido ganancias por US$197 millones.

En el séptimo lugar se ubica Nothern Oil and Gas, empresa norteamericana que se ubica dentro del boom de las nuevas empresas de extracción de petróleo y gas no convencional. Las reservas probadas de la empresa crecieron casi 200% en 2011 comparadas con las de 2010. Las ventas en el primer y segundo cuatrimestre aumentaron 151% t 99% respectivamente. Con una facturación de US$212 millones, ha ganado US%56 millones.

En el octavo lugar se ubica Apple, que no necesita presentación, con un crecimiento de 52% en su facturación y 70% en sus beneficios. Desde la muerte de Steve Jobs el año pasado, las acciones de Apple han aumentado casi 80%. En agosto superó a Microsoft como la mayor compañía estadounidense según el mercado de acciones. Los 26 millones de iPhones vendidos en lo que va del año, representan un incremento de 22% por sobre 2011. La facturación de Apple es de US$142.360 millones y los ingresos netos, US$38.617 millones.

En el noveno lugar figura IPG Photonics, empresa dedicada a la tecnología láser de fibra, la cual se ha vuelto cada vez más popular en la industria general y en la industria pesada, reemplazando al láser tradicional. Si bien en 2009 la empresa tuvo un año complicado, a partir de ahí las ventas en China, le produjeron grandes beneficios. Obtuvo un crecimiento de facturación de 37% con un crecimiento de beneficios del 100%. Factura US$498 millones y obtiene ganancias netas por US$125 millones.

El último lugar de esta exclusiva lista de ganadores lo ocupa RPC, también dedicada al negocio petrolero. Específicamente maquinaria para exploración y explotación de pozos. Co un crecimiento de 38% en la facturación y de 121% en ingresos netos, facturó US$1.931 millones y obtuvo beneficios netos por US$312 millones.

Fuente: Mercado Digital

Friday, September 14, 2012



El Curso de Extensión Universitaria en Management Estratégico y Gestión del Cambio tiene como propósito el desarrollo de capacidades específicas, la formación y capacitación de Funcionarios, Ejecutivos y Profesionales del Sector Industria y Servicios, a través de Nuevas Herramientas, Modelos y Metodologías de Management Estratégico y Gestión del Cambio que permitan crear, evaluar, investigar, planificar, gerenciar y dirigir Empresas, Instituciones, y Organizaciones con y sin Fines de Lucro de los Sectores Industria y Servicios, o vinculadas a ellos, basándose en la participación interdisciplinaria, el intercambio de conceptos y experiencias y el aprendizaje de modelos y metodologías innovadores/as en cada una de las áreas de Gestión, mediante:
  1. el aprendizaje y la aplicación de Nuevos Modelos y Nuevas Metodologías de Management Estratégico y Gestión del Cambio del Sector Industria y Servicios,
  2. la interrelación entre homologías temáticas y homologías problemáticas;
  3. la exposición y discusión de casos reales en tiempo real, conteniendo la presentación de escenarios y estrategias competitivos y organizacionales, que serán analizados por los participantes, a partir de la utilización de Modernas Herramientas y Metodologías de Gestión de Management Estratégico y Gestión del Cambio, que involucren:
  • Pensamiento Estratégico
  • Introducción al Management Estratégico
  • Desarrollo e Implementación de Procesos de Gestión Estratégica
  • Análisis de Cadena de Valor
  • Estrategias para el Start-Up y/o el Rediseño Organizacional
  • Enfoque Operativo de Matrices FDOA (Estratégico-Tácticas)
  • Plan de Negocios Estratégico-Táctico
  • Plan de Acción
  • Matrices de Diagnóstico, Evaluación e Implementación Estratégicas
  • Análisis, Planificación e Implementación Estratégica de Costos
  • Gestión Estratégica de la Innovación
  • Microsegmentación (Hard, Funcional, Vincular y Subliminal)
  • Posicionamiento Estratégico
  • Metodología para la Creación e Implementación de Imagen Corporativa o Institucional
  • Marketing Estratégico
  • Estrategias Multicuturales, Transculturales e Interculturales
  • Estrategia Corporativa - Estrategia Competitiva - Estrategia Organizacional
  • Gestión Estratégica de Desarrollo del Recurso Humano
  • Análisis Organizacional y Perfiles Organizacionales
  • Modelos de Evaluación del Recurso Humano para la Eficientización de Procesos
  • Modelos de Evaluación del Recurso Humano para la detección de necesidades de Capacitación
  • Aprendizaje Organizacional y Competencias Distintivas
  • Modelos de Capacitación
  • Responsabilidad Social Empresaria / Corporativa / Institucional
  • Gestión Estratégica y Operativa del Cambio
  • El impacto de los Paradigmas y la Cultura en el Proceso de Cambio

Duración: 100 horas. Inicia el 27 de Setiembre de 2012.


Director Académico y Profesor:
Dr. Miguel Ángel Medina Casabella, ME, MBA, SMHS.
Profesores Invitados.

Destinatarios:

El Curso de Extensión Universitaria en Management Estratégico y Gestión del Cambio fue diseñado para satisfacer la necesidad del desarrollo de capacidades específicas, formación, capacitación y actualización de Funcionarios, Ejecutivos y Profesionales de:
  • Empresas, Instituciones y Organizaciones, con o sin Fines de Lucro, del Sector Industria;
  • Empresas, Instituciones y Organizaciones, con o sin Fines de Lucro, del Sector Servicios;
  • Empresas, Instituciones y Organizaciones Políticas;
  • Empresas, Instituciones y Organizaciones, con o sin Fines de Lucro, prestadoras y/o proveedoras del Sector Industria;
  • Empresas, Instituciones y Organizaciones, con o sin Fines de Lucro, prestadoras y/o proveedoras del Sector Servicios;
  • Consultores especializados o con necesidad de especialización o actualización en Management Estratégico y Gestión del Cambio.

INFORMES E INSCRIPCION

Coordinación y admisiones
Ing. Lucas García
lgarcia@frba.utn.edu.ar, cc: posgrados@sceu.frba.utn.edu.ar
Facultad Regional Buenos Aires
Secretaria de Cultura y Extensión Universitaria
Universidad Tecnológica Nacional

INVERSIÓN, FORMA DE PAGO Y PREINSCRIPCIÓN

Hacer click en http://inscripcion.frba.utn.edu.ar/preinscribir_web.php?cursada=591

© Copyright Miguel Ángel Medina Casabella y MANAGEMENT SOLUTIONS GROUP LatAm